Vivo por ella

 

…Ella se llama música.

Pues bien, citando unos versos de  una gran canción de Andrea Bocelli a dúo con Marta Sánchez comienza esta reflexión. La música, al menos en mi persona, tiene la capacidad de transmitir llamémoslo “cosas”. Cuando escucho una canción por vez primera, es posible que me contagie de un sentimiento, una sensación, o una imágen en particular. Es como un chispazo, y de repente piensas: joder, ¡esto me gusta!. Si no lo hace, será uno de esos singles que pasarán por mi cabeza sin pena ni gloria.

Cuando se trata de una música que no escuchamos por vez primera, y que por lo tanto tenemos almacenada en nuestra memoria, el efecto de las “cosas” a las que me refería inicialmente se multiplica. Al igual que una colonia nos recuerda a alguien que la utiliza, o un olor a un momento vivido, o a un lugar determinado. La música que te gusta siempre te lleva a alguna parte, a algo que ya has vivido. Hay canciones que incluso me recuerdan a mí misma en un momento pasado, a cómo era yo con x años y en x circunstancias.

Pero ojito, porque ese viaje puede “desgastarse”.  Os explicaré un símil para que lo entendais: pensemos en Fernando Alonso, también conocido como el hombre anuncio. Para las marcas resulta muy interesante contar con un prescriptor como él. Eso si los anunciantes se contasen con los dedos de una mano. Pero cuando son más de diez  los que se reparten al asturiano, uno ya no asocia a Fernando Alonso con ninguna marca.

Lo mismo sucede con la música. Hablo de aquella que te ha remitido a alguien, y luego a algo, y después a otro alguien, y más tarde a otra cosa, y finalmente a NADA.

No puedo terminar este post sin hablar del binomio música-publicidad. Es increíble lo que una buena canción o melodía puede hacer por un anuncio.  Cada vez que escucho el tema “Unwritten” de Natasha Bedingfield, solo puedo pensar en pelos Pantene, aun cuando han pasado tres años desde que aquella campaña viese la luz por primera vez. También los hits musicales y por consiguiente los cantantes, pueden verse beneficiados de una buena publicidad de la misma manera que ocurre cuando forman parte de la Banda sonora de una película.

He aquí un ejemplo de cómo una gran canción de Simple Minds da vida a un spot de Coca-Cola:

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s